Nada se aprueba sin evidencia.
DevSense valida cada cambio en tres capas: las pruebas de tu propio proyecto, un agente de QA que usa la aplicación como un usuario y un sandbox navegable donde negocio valida el resultado real.
Checks del repositorio
DevSense corre los comandos de test, lint y build que tu equipo ya configuró. Cada proyecto se valida con sus propias reglas, sin asumir que todos se prueban igual.
QA que prueba como un usuario
Un agente navega la aplicación, completa los flujos y verifica resultados. Cada corrida queda documentada con capturas, consola, requests y oráculos.
Sandbox visible
Producto y QA prueban el cambio en el navegador antes de aprobar. La URL sale del runtime del repositorio, no del panel de DevSense.
Reintentos controlados
Si una validación falla, DevSense reintenta con contexto, repara o escala a una persona. El fallo queda visible y conserva su causa accionable.
Todo el ciclo queda auditable, aunque nadie haya mirado la ejecución en vivo.
Si el ciclo no deja evidencia, no cuenta como entrega.
Ejecutamos cambios reales de tu repositorio y revisas QA, sandbox y la salida a GitLab con evidencia suficiente para producción.